miércoles, 8 de junio de 2016

INTRODUCCIÓN

CONOCIENDO MI CUERPO   

Durante mucho tiempo se ha creído erróneamente que los niños y niñas no tienen sexualidad; es común escuchar a las personas decir que los niños son "inocentes y puros" haciendo alusión a que mientras menos conozcan de sexualidad es mejor y, por el contrario, se piensa que si se les habla del tema o conocen de él entonces  pierden la inocencia o se les pervierte. Nada más equivocado que esto, ya que la sexualidad es un aspecto propio del ser humano desde el momento del nacimiento en el que empieza a socializar y moldear hasta terminarse con la muerte. Dicha sexualidad se manifiesta a través de diferentes expresiones según sea la etapa de la vida de la que se esté hablando, de ahí que las manifestaciones para expresar la sexualidad que tiene el niño y la niña son diferentes que las de los adolescentes y las del adulto. Dado que en cada etapa vital se efectúan una serie de cambios físicos, psicológicos y sociales.  
Las necesidades y manifestaciones también presentan cambios y consecuentemente diferentes significados y contenidos psicológicos. Los padres y educadores aprueban e incluso favorecen que los niños preescolares o todavía de primaria besen a las niñitas; sin embargo, si esa misma conducta la presenta un adolescente se observa una preocupación y hasta irritación de los padres y docentes. Es por esto que se deben implementar estrategias pedagógicas adecuadas para la formación y el desarrollo psicosocial del niño y la niña, esto teniendo en cuenta que: “Los niños son el producto del ambiente en el que viven”. Las metodologías planteadas en el proceso de aprendizaje son fundamentales para determinar el desarrollo integral de los niños.  



No hay comentarios:

Publicar un comentario